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Reflexiones
| Qué
extraño mundo éste que me envuelve, qué extraños este ritmo y esta idea, imperceptiblemente el tiempo ha transcurrido y la escena es distinta y es ajena. Qué fue de aquel rostro y de aquel sueño, de aquellos ojos que miré al pasar, de aquel amar que sólo amaba sin más que amar por amar. De aquella puerta sin cerrojo, de aquel creer sin dudar, de aquellos zapatitos que esperaban, de aquella ingenuidad Qué fue de aquella larga sobremesa, de aquel buzón con cartas anheladas, de aquel lento danzar en un abrazo y la palabra dada con honor Raudos caudales de violencia, muros impenetrables de impiedad, grito y clamores que a nadie importan prisa y más prisa .¿dónde hay que llegar? Vertiginoso mundo computado, amor por secreción de feromonas clonación de cuerpos .¿ y de almas? romances virtuales, e-mails, fax Este andar viviendo sin paz ni reposo, buscando un sentimiento, una emoción, intentando encontrar una sonrisa en la maraña adusta del afán. Sentir que el torbellino me arrebata y me envuelve en el asombro de este hoy como en una aventura sin retorno, tratando de saber adónde voy |
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