| |
Estar
enamorado es encontrar de pronto
el encaje perfecto, el equilibrio pleno,
es sentir el hechizo de una firme mirada
que viene desde siempre, sin antes y sin tiempo
Es
ver hermoso el mundo y la gente más buena,
sonreír en la calle y hablarle a los gorriones,
sentir que el colectivo, mañanero y repleto,
es una nave azul que lleva a las estrellas,
Es
gritar libremente el nombre del amado,
es pintar las paredes, es bailar en la lluvia,
es escribir poemas y cabalgar las nubes,
es un brillo en los ojos, es osada aventura.
Estar enamorado es también, en la noche,
el silencioso llanto sobre una tibia almohada,
es atrapar la magia de un doliente recuerdo
y sentir en el alma, el amor de otros tiempos.
Es esperar con ansias, es prolongar partidas,
es inventar mañanas y futuros de dicha,
es leer una carta, es una melodía,
es amar en silencio, es caricia perdida.
Es sentir el impulso poderoso y pujante,
de la sangre que arrastra la fuerza del instinto,
es desplegar los brazos y encerrar la ternura,
es entregarse todo, ofrendado en un beso.
Estar enamorado es olvidar agravios,
comprender dignamente el arrepentimiento,
cobijar el lamento y curar las heridas,
ser regazo, ser nido, ser refugio y consuelo.
Estar enamorado es detener la prisa,
el vértigo incesante, el ruido, el torbellino,
y en medio de la lucha prosaica y fragorosa,
como un loco poeta
ofrecer una rosa.
|
|